El WhatsApp en la escuela: beneficios y dolores de cabeza

Que las tecnologías de la información y la comunicación han modificado nuestras costumbres, ya no hay duda.
Tomar una fotografía para mandarle a alguien una muestra y enviársela por whatsapp, grabar un audio de un tema de la radio para que otro reviva la nostalgia, alarmas en el celular para recordar cualquier evento, el valor del dolar al instante, las tapas de los diarios en la punta de los dedos a cualquier hora... etc.
Sin embargo, el uso del WathsApp en los grupos de padres, más que facilitar la comunicación, ha llegado a ser un problema adicional en la escuela tanto para ellos mismos como para los docentes.
Pero... ¿Quiénes son los responsables de ese mal uso de esa red social?


Como adultos debemos considerar que no todo es "digno" de ser conversado en forma escrita. Más allá de los avances tecnológicos, es momento de recordar los buenos modales y revalorizar la conversación cara a cara que sigue siendo la única que (en general) transmite lo que realmente queremos expresar, plagado de gestos y expresiones corporales.
Para profundizar sobre el tema, los invito a leer la nota del portal Educ.ar haciendo click aquí sin embargo quiero dejar también dos recomendaciones importantes que allí nos entrega Cecilia Sagol:
"Acá es donde nos toca enunciar nuestra primera recomendación: hay un momento en que hay que apagar el celular y acudir a hablar con la escuela. Si realmente la situación es «una barbaridad», no vale la pena continuar conversando en el grupo, a poco se va a llegar: hay que hablar con la escuela, permitir que la institución intervenga en la conversación. Saber cuándo abandonar WhatsApp y utilizar el cuaderno de comunicaciones, pedir una entrevista o llamar por teléfono.
Nuestra segunda recomendación tiene que ver con el uso de nuevas tecnologías en general. Es muy probable que en estos grupos circulen videos y fotografías con menores. Los mensajes de las redes tienen una circulación infinita. Esas imágenes quedan en los teléfonos de sesenta padres y madres que pueden perderse o robarse, que los enviarán a cuatro abuelos por sesenta, que los pondrán en sus propias redes con un promedio de trescientos amigos, etcétera, etcétera. Usar las redes requiere el cuidado de los datos personales. Podemos pedir que se eliminen las fotografías una vez enviadas o simplemente conversar este tema y ser consciente de esto". 

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